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Fallos más comunes que se pueden tener en la recarga de los vehículos eléctricos

Los Coches Eléctricos tienen un mantenimiento más económico y menos averías, pero pueden llegar a estropearse, en muchos casos debido a una mala manipulación de los elementos más delicados. ¿Quieres saber más sobre este tema?


Antes de hacer el cambio de un coche de combustión a uno eléctrico conviene conocer cuáles son las averías más comunes en los coches eléctricos. Aunque es cierto que este tipo de vehículos se estropean menos, también pueden tener fallos que harán que tengan que pasar por el taller, así que hay que hacer un buen mantenimiento.


¿Se estropea menos un vehículo eléctrico?

A nivel mecánico sí, básicamente porque tiene mucha menos mecánica que un coche de combustión. Si compra uno de estos vehículos puede olvidarse de cosas como cambiar la correa de distribución o hacer de forma periódica el cambio de aceite.

A continuación se exponen las razones por las que el número de averías son menores en los coches eléctricos. Pero antes conviene aclarar que, aunque de menor incidencia, las averías pueden ser más caras.

Llevan menos piezas

La primera razón que explica el motivo por el que los vehículos de movilidad eléctrica pasan menos veces por el taller es porque tienen muchas menos piezas que un vehículo de combustión. Esto es algo que puede comprobar con tan solo levantar el capó y mirar lo que hay debajo.

El eléctrico es muy complejo a nivel tecnológico pero muy sencillo a nivel estructural. Es decir, que lo más importante es precisamente aquello que no se ve.


Hay menos rozamiento y fricción

Una de las razones por las que hay que cambiar el aceite en un coche de combustión es porque muchas de las piezas están en constante roce y friccionan unas con otras, lo que aumenta el desgaste de las mismas.

En la movilidad eléctrica este problema se reduce en gran medida. El rozamiento es mínimo y se limita a los cojinetes sobre los que gira el rotor del motor eléctrico.

No hay combustión

En los coches tradicionales la combustión genera pequeñas explosiones que hacen aumentar la temperatura del vehículo y acaban generando una serie de gases contaminantes que se emiten a la atmósfera.

En el coche eléctrico no se produce combustión, lo que elimina del todo posibles averías como las relacionadas con la válvula EGR, catalizadores y similares.

Principales averías de los coches eléctricos

Las averías en el motor en este tipo de vehículos son muy poco frecuentes. Lo más común es que aparezcan problemas con las baterías y fallos en la carga de la batería. Muchas veces producidos por una incorrecta manipulación por parte del usuario.


Fallos en la carga de la batería

La avería suele consistir en que el coche no comienza la carga o la empieza y la corta antes de que la batería se haya recargado del todo. En muchos casos esto se debe a una mala manipulación que acaba deteriorando la toma de carga.

No es infrecuente que al tirar del cable para dar por finalizada la carga no se libere previamente el sistema de bloqueo, o que al intentar poner el cable para cargar se fuerce un poco la toma.

Todo esto hace que la toma de carga acabe ganando una holgura que no necesita y, en consecuencia, esto puede dar lugar a incidentes a la hora de llevar a cabo el proceso de carga.


Problemas con las baterías de los coches eléctricos

La batería es la pieza más delicada y más importante en un vehículo eléctrico. Como ocurre con la batería de un móvil, es normal que tras repetidos ciclos de carga y descarga vaya perdiendo parte de su capacidad.

Su vida útil se estima en unos 8 o 10 años y lo normal es que estén garantizadas pero, aun así, conviene tratar este elemento con especial cuidado. Tener que cambiar la batería por una nueva puede implicar un coste de varios miles de euros.

Es importantísimo seguir al pie de la letra las indicaciones del fabricante sobre la manipulación de la batería. Además, también influye el sistema de refrigeración empleado. Normalmente dan menos problemas los vehículos eléctricos que llevan líquido refrigerante para la batería que los que usan un sistema de aire.

Neumáticos y frenos

El coche eléctrico es diferente de uno de combustión, pero tienen muchos elementos en común como los neumáticos y los frenos. Es conveniente someterlos a las revisiones periódicas correspondientes y efectuar los cambios cuando lo aconseje un profesional.

Además, hay que tener en cuenta que el desgaste de elementos como los neumáticos y los frenos no es igual en un coche eléctrico que en uno de combustión, así que hay que hacer una buena labor de observación de forma periódica para comprobar si todo va bien.

Las averías más comunes en los vehículos eléctricos tienen que ver con aquellos elementos que los diferencian de los coches de combustión. Precisamente por ello, lo mejor es contar con mecánicos especializados. ¿Quiere saber más sobre los coches eléctricos y su mantenimiento?  Le esperamos en nuestro blog  

 

Foto: www.pixabay.com

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